Craaack. Samanta descubre una antena roja que se asoma por la ventana. Sin dudarlo, invita a su dueño, un emperador extraterrestre, a jugar con ella, el Señor Zorro, Salvaje y todo aquel que quiera sumarse.
Con muchas ganas de estar en compañía, la niña, el visitante y el resto de sus amigos remiendan lo roto y encienden, a su modo extraordinario, el calor del hogar.