La pequeña Ruby Trick vive en Limeburn, un pueblito en un bosque del condado inglés de Devon, hundido entre la colina y el mar y cercano a otro pueblo, Clovelly.
En medio de este paisaje idílico comienza a tener lugar una serie de crímenes que aterrorizan la zona. Dos mujeres jóvenes han sido asesinadas, y el criminal, antes de matarlas, las obligó a llamar a sus madres para que estas oyeran los gritos desesperados de sus hijas.
A cargo del caso están Calvin Bridge, un policía algo novato, y la inspectora jefe Kirsty King, una mujer seria y profesional. Sin embargo, algunos hombres de Clovelly -entre ellos el padre de Ruby, John Trick- deciden hacer justicia por su cuenta y salir a las calles cada noche a la caza del culpable.
Ruby acompaña a su padre en estas patrullas. Así podrá pasar más tiempo con él mientras intentan encontrar al asesino... a no ser que este la atrape primero a ella.