Ambientada en las décadas doradas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, en Todo lo que hay se dan cita los temas, inquietudes y pensamientos que han ocupado a Salter toda su vida, ese afán permanente por capturar los espacios íntimos, evanescentes, que todos albergamos y dejarlos grabados en tinta sobre papel.
Tras participar como joven oficial en las batallas navales de Okinawa, Philip Bowman vuelve a casa y, después de pasar por Harvard, consigue un empleo en una pequeña editorial de renombre en Nueva York. En esa época, la edición atañe a un puñado de editoriales en América y Europa que desarrollan su negocio en una frenética actividad social: cócteles, cenas, encuentros en apartamentos de leyenda y conversaciones que se alargan hasta altas horas de la madrugada. En esos ágapes mundanos donde se fraguan acuerdos furtivos y se deciden carreras literarias, Bowman se siente como pez en el agua. Sin embargo, pese a su éxito profesional y a sus infalibles dotes de seductor, el amor duradero parece eludirlo. Cuando finalmente conoce a una mujer que lo fascina, Bowman emprenderá un camino que nunca había pensado transitar.
SALTER JAMES
James Salter Nueva York, 1925-Sag Harbor, 2015 estudió Ingeniería en West Point y en 1945 ingresó en las Fuerzas Aéreas. Fue piloto de caza y combatió en la Guerra de Corea. Considerado uno de los grandes escritores estadounidenses del siglo XX, entre sus obras, publicadas por Salamandra, destacan las novelas Los cazadores, Juego y distracción, Años luz y Todo lo que hay; las recopilaciones de relatos Anochecer y La última noche, agrupadas más tarde en Cuentos completos; el libro de memorias Quemar los días; los reportajes y crónicas de viajes de En otros lugares; y las tres conferencias de El arte de la ficción. Salter recibió numerosos premios a lo largo de su vida, como el PEN Faulkner en 1989, el Rea en 2010, el Hadada en 2011, el PEN Malamud en 2012 y el Windham Campbell en 2013.