El Teeteto ocupa un lugar especial los diálogos de Platón: ofrece un fino análisis filosófico del problema del conocimiento, la percepción, el error, pero, además, presenta con vigorosa vivacidad la trama dramática del diálogo como método para hacer filosofía, la mayéutica socrática y una peculiar combinación de la simpleza e "ingenuidad" de los diálogos iniciales con la potencia filosófica de las obras tardías del gran filósofo ateniense. La importancia de este texto difícilmente pueda ser exagerada: muchos de los temas que trata, como cuáles son las condiciones de una opinión bien fundada, cuáles son los requisitos que debe reunir un conocimiento genuino, qué es pensar y opinar, o la relevancia que tiene mantener la coherencia del discurso y el valor de la refutación en el proceso del movimiento que va de la ignorancia al saber, conservan actualmente una extraordinaria vigencia, tanto para el filósofo profesional como para cualquier persona interesada en esas cuestiones.
PLATON
Platón nació en Atenas alrededor del año 427 a.C. y fue uno de los filósofos más influyentes de la historia occidental. Discípulo de Sócrates, heredó su método dialéctico y lo desarrolló en sus diálogos filosóficos. Fundó la Academia, primera institución de educación superior en Europa, donde enseñó durante décadas. Sus obras abordan temas como la justicia, el conocimiento, el alma y la organización política, destacando "La República" como una de sus más célebres. Fue maestro de Aristóteles y su pensamiento marcó profundamente la filosofía, la teología y la ciencia. Murió hacia el año 347 a.C., dejando un legado que perdura hasta hoy.