Cada uno de estos Siete cuentos morales del premio Nobel funciona como un rompecabezas, un objeto hipnotizante que parece llevarnos a otra parte pero termina por reubicarnos frente a nuestra propia realidad. Nos proponen nada menos que repensar cómo interpretamos las consecuencias de nuestras decisiones cotidianas.
Elizabeth Costello: «No me interesa el amor, lo único que me interesa es la justicia».
Los seguidores de John M. Coetzee reconocerán a la feroz pensadora Elizabeth Costello, cuyas "ocho lecciones" nos llegaron a través del libro que lleva su nombre, del 2003. Se trata de una ficción didáctica, pero a su vez los relatos sorprenden por su capacidad de convocarnos a reflexionar sobre los desafíos que compartimos y que van más allá de lo individual.
Hay algo en este libro que recuerda la antigua, perenne ley del budismo: compasión hacia todo ser viviente. "Siempre abrigué la convicción de que tengo cierto grado de acceso -¿cómo decirlo?- a la interioridad de los animales -dice Costello-. ... Por la facultad de la empatía que, en mi poco científica opinión, es innata en nosotros. Nacemos con esa facultad ... y podemos optar por cultivarla o dejar que se marchite".
Elizabeth Costello lucha por asegurar la cristalización de pensamientos que pocos se esforzarían por comunicar. Dudas acerca de la moral de nuestra relación con el mundo, de nuestra capacidad de comprender otras formas de vida y de llevar con responsabilidad la convivencia con ellas.
Siete cuentos morales es un libro urgente; provoca e inquieta como debe hacer la literatura. Nos despierta a nosotros mismos en nuestro hoy, y ofrece un escenario de pensamiento posible para que lo inmoral no nos seduzca y obnubile.
COETZEE J. M.
John Maxwell Coetzee nació en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, el 9 de febrero de 1940. Estudió Matemáticas y Filología Inglesa en la Universidad de Ciudad del Cabo y luego obtuvo un doctorado en Lingüística en la Universidad de Texas. Trabajó como programador informático en el Reino Unido y fue profesor de Literatura en Estados Unidos y Sudáfrica. En 2002 se trasladó a Australia, donde adquirió la nacionalidad en 2006. Su obra aborda temas como el apartheid, la opresión y la identidad, con un estilo introspectivo y crítico. Ha recibido numerosos premios, incluidos dos Booker Prize y el Nobel de Literatura en 2003, consolidándose como una figura clave de la literatura contemporánea.