Para mi sorpresa el traumatólogo que nos atendía, un tal doctor Magurno -finalmente recordé su nombre, fue como una premonición, mi horóscopo del día hablaba de la memoria, ¡creer o reventar!- hizo pasar a mi mamá y me pidió que esperara afuera. Me enfermé de bronca. Si la paciente era yo, ¿por qué tuvo que llamar a mi vieja primero?, ¡hablar entre ellos, sin mí! Al rato mamá salió, con la cara más extraviada que antes. Los ojos parecían perdidos en una nebulosa y me daba la impresión que hacía un esfuerzo sobrehumano para concentrarse en lo que estaba diciéndome: -Hija, el doctor quiere tomar una muestra, como un análisis digamos, de esa parte inflamada de tu pierna.
BIALET GRACIELA
Nació y vive en Córdoba.
Cursó estudios de Profesora de Enseñanza Primaria Centro Educacional de Córdoba , Comunicación Social Universidad Nacional de Córdoba, Argentina y Licenciatura en Educación Universidad Nacional de Quilmes, Argentina y Máster en Promoción de la Lectura y literatura infantil CEPLI, Universidad de Castilla La Mancha, Cuenca, España .
Actualmente integra el Comité Académico de la Maestría en Literatura para Niños, dependiente de la Escuela de Posgrado de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario.