"La literatura de Washington Cucurto tiene historias de sexo, cumbia, bastante incorreción política y una 'prosa poética' de bailanta. A su paso, cosecha fanáticos y detractores. Todo lo señala ya como un escritor maldito".
Diego Erlan, Clarín
Un manuscrito rescatado de un cajón. De los tiempos "en que escribía mucho", tanto que hoy no llega a recordarlo, tiempos en que vieron la luz clásicos como Cosa de negros y Las aventuras del Sr, Maíz. interZona publica por primera vez esta historia descabellada, desbordante de escenas de sexo, marginalidad, humedad del río y de las otras.
Cucu, con la prosa del realismo atolondrado que lo caracteriza, nos da la bienvenida a este paseito en la carcacha de Juan, chofer y "confidente de las cuatro ruedas" en el recorrido de su 375 Encarnacena-San Miguel.
"Esta es la historia de una cosa, la más romancera de todas las cosas, más que la cama, la cocina, el ropero. íAy bondi, tanto más alegre que la mesa y la cama! Estos son, por ende, los días de la música de un pueblo a orillas de un río."
CUCURTO WASHINGTON
Washington Cucurto Buenos Aires, 1971 es el seudónimo de Santiago Vega. Poeta, narrador, editor y artista plástico, su obra ha sido publicada en varios países de habla hispana y traducida al alemán, portugués e inglés. Creó y dirige la editorial Eloísa Cartonera, un proyecto social que publica libros de autores latinoamericanos editados en papel comprado a los cartoneros de Buenos Aires. Irrumpió en la vida literaria argentina en 1997, con la aparición de su libro de poemas Zelarayán. Junto con poetas como Rodolfo Edwards y Daniel Durand, cultivó un estilo que se conoce como "realismo atolondrado". Incursionó también en el neobarroco con poemarios como La máquina de hacer paraguayitos 1999 . Su primera novela, Cosa de negros 2003 , retrata, con un lenguaje fresco y plagado de neologismos, la vida de los inmigrantes de países limítrofes y el mundo de las bailantas. Ha recibido becas y distinciones internacionales, como la de la Akademie Schloss Solitude de Sttutgart y la Félix Elmuza de la Unión de Periodistas de Cuba. Ricardo Piglia lo comparó con Roberto Arlt y Armando Discépolo.