Daniel Defoe se inspiró para escribir esta deliciosa aventura en la historia auténtica de su contemporáneo Alexander Selkirk, quien vivió una hazaña semejante durante cuatro años en la isla de Juan Fernández. El dato es poco importante. Lo que sí importa es la viva imaginación del autor, la perfección de su osa y lo sugerente de su relato. En algún lugar de nuestras angustias y de nuestras fantasías, todos somos un Robinson Crusoe.
DEFOE DANIEL
Daniel Defoe nació en Londres alrededor de octubre de 1660 y murió en Moorfields, Londres, el 24 de abril de 1731. Hijo de James Foe y Alice Marsh, adoptó el De en su apellido en torno a 1700. Educado en la fe presbiteriana con estudios para ministro que abandonó en 1685, se dedicó al comercio, viajó por Europa y afrontó deudas que le condujeron a prisión. En 1684 se casó con Mary Tuffley y tuvo ocho hijos, seis sobrevivientes. Tras ocupar un cargo gubernamental y escribir libelos como El verdadero inglés y El medio más eficaz para con los disidentes, fue arrestado en 1703 y liberado en noviembre gracias a Robert Harley. En 1704 fundó The Review, que consolidó su carrera periodística. En 1719 publicó Robinson Crusoe y luego Moll Flanders, Diario del año de la peste y El perfecto comerciante inglés, obras que le granjearon el título de padre de la novela inglesa.