RETÓRICA ESPECULATIVA
"Este es un texto que desde el inicio se asume como una especie de tratado de Antifilosofía. Y esto no es poco decir, ya que se trata de dar un paso más adelante en el camino marcado por la tradición antimetafísica tan cara al pensamiento francés sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX. Sin nombrarlos, Quignard se aparta de pensadores de la talla de Derrida, Foucault y Deleuze; no tanto para desmerecer sus posiciones, sino más bien para no empantanarse en ese lenguaje filosófico, el cual, si bien expresa el rechazo a la metafísica, se ve obligado a hablar desde sus conceptos. Para Quignard, la retórica especulativa es "la tradición letrada antifilosófica que recorre toda la historia occidental desde la invención de la filosofía". La literatura es el lenguaje anterior a la metafísica, es la lengua de las imágenes. No es necesario, según Quignard, recurrir a tradiciones ajenas a Occidente para escapar al lenguaje ordenador de la metafísica griega, de la teología cristiana y del nihilismo moderno. Estos lenguajes "no hacen más que ordenar por miedo a los efectos del lenguaje". La literatura, en cambio, lejos de constituir el lenguaje que nos diferencia de la naturaleza physis , nos liga más fuertemente a ella, es nuestro vínculo fundamental."
Edad recomendada: Adultos.
QUIGNARD PASCAL
Nació en 1948 en Verneuil-sur-Avre, Francia, en el seno de una familia de músicos y especialistas en literaturas clásicas. Su infancia estuvo marcada por períodos de autismo y anorexia. Ya adolescente, sus gustos se inclinaron por la música, el latín, el griego, los estudios etimológicos y la literatura. En 1968 estudió filosofía en Nanterre. En 1969 publicó un ensayo sobre la obra de Sacher-Masoch, El ser del balbuceo El cuenco de plata, 2015 ; pero fueron las novelas El salón de Wurtemberg 1986 y Las escaleras de Chambord 1989 las que lo dieron a conocer. Desde 1969 fue colaborador de la editorial Gallimard, hasta que en 1994 tomó la decisión de dedicarse exclusivamente a escribir. En 2002 ganó el premio Goncourt por su novela Las sombras errantes El cuenco de plata, 2014 , hecho que significó la consagración de una obra de una enorme riqueza y variedad, que incluye ensayos sobre filosofía, música, literatura y arte, novelas y poesía.