QUIEBRACUENTOS
Bienvenidos sean, estimados, a este compendio de horrores, a este engaño del lenguaje. A quienes se atrevan a espiar por el caleidoscopio de las historias que aquí se relatan, vaya una advertencia: no se dejen engañar por los colores; más allá, no hay más que una cueva, preámbulo a la oscuridad ancestral. Y lo que encontrarán al irrumpir en la piedra del mundo escuchen, resuenan los nombres: Catriel, Primero, Roberto, Elías ; escuchen, resuena la expresión maldita: claveselas, claveselas...; escuchen la voz del ángel, el rugido del dragón es nada más que dolor.
Edad recomendada: Adultos.