"Mi pasión comenzó aquel día. Recuerdo que entonces sentí algo parecido a lo que debe sentir un hombre cuando ingresa a un empleo: ya había dejado de ser simplemente un niño; estaba enamorado. Dije que aquel día comenzó mi pasión; podría agregar que mis sufrimientos también comenzaron aquel mismo día. Padecía en ausencia de Zinaída: nada entraba en mi cabeza, todo se me caía de las manos, días enteros pensaba sin cesar en ella... Padecía... pero en presencia de ella no me sentía mejor. Me ponía celoso, reconocía mi insignificancia, me ofuscaba tontamente y tontamente me arrastraba, y así y todo una fuerza irresistible me atraía hacia ella y cada vez que traspasaba el umbral de su habitación temblaba sin querer de felicidad."
Primer amor narra la historia del joven Voldemar, quien tiene que enfrentarse por primera vez a los embelesos del amor y a los aspectos sombríos que a esos sentimientos suelen corresponderles. A la calidad de la prosa de Turgueniev le hace completa justicia la traducción de Alejandro Ariel González, y la acompañan, además, las hermosas ilustraciones de Aurélie Sánchez.
TURGUENIEV IVAN S.
Iván Turguéniev nació en 1818 en Oriol, Rusia, en el seno de una acaudalada familia. Estudió en las universidades de Moscú y San Petersburgo, y más tarde en Berlín. Ya desde sus inicios, su obra mereció el elogio del respetado crítico literario Visarión Bielinski. A pesar de su origen se solidarizó con el campesinado y promovió la emancipación de los siervos, temas que reflejó admirablemente en sus Relatos de un cazador. Sutil observador, en sus novelas Rudin, Nido de hidalgos, Suelo virgen y Padres e hijos retrató con agudeza la sociedad de su época y la psicología de sus personajes. A la vez ruso y cosmopolita, durante sus últimos años Turguéniev vivió alternativamente en Rusia, Alemania y Francia. Murió en Bougival, un pueblo cercano a París, el 4 de septiembre de 1883.