POR MÁS ESCONDIDA QUE ESTÉ
Con una prosa que abre grietas en la realidad clínica para dejar entrar lo monstruoso y lo poético, Maia Debowicz escribe una novela que interroga qué significa habitar un cuerpo: cuáles son sus límites, sus posibilidades, sus delirios y sus peores pesadillas. Y, al mismo tiempo, cómo el cuidado, la complicidad y la entrega se revelan como los únicos antídotos frente a lo que nos acecha. Por más escondida que esté es una exploración visceral y magnética del cuerpo: entre el dolor y la ternura, entre lo monstruoso y lo luminoso. Una novela sobre la pérdida, la metamorfosis y la vida que insiste después de la vida. Cecilia Fanti, del epílogo
A la Roberta de Maia, el cuerpo se le altera de una forma propia de una película de David Cronenberg, se le va al carajo corte La sustancia de Coralie Fargeat, y ante la desesperación e incógnita de lo que le anda pasando, durante esa semana eterna conviviendo con la fauna de un sanatorio, ese cuerpo y su rocanrol a merced de la Vieja Cosechera y del derrape hacia la locura, ese Body rock y el alma de Roberta Maia -más quienes la acompañan y soldadean- se le plantan a la muerte y a la enajenación abanderando un verso de una canción que proclama: tengo el corazón para ganar, vos los ojos diciendo que voy a poder. Y mierda que da pelea la Debowicz. Leo Oyola, del epílogo
Edad recomendada: Adultos.
DEBOWICZ MAIA FLORENCIA
Nació en 1985 en Buenos Aires. Es escritora, periodista y dibujante. Colaboró en medios como Letras Libres México , Inrockuptibles, Anfibia, Infobae y El Amante . En la actualidad, escribe e ilustra regularmente en los suplementos "SOY" y "Las 12", de Página 12 , y en La Agenda Revista . Es autora de los libros Cine en pijamas 2017 ; ¿Y si no es suficiente? 2022 ; ALF. Costumbres de otro planeta 2024 y Los ruidos vienen de la cocina La Crujía, 2024 . Sus historietas han sido publicadas en las antologías Historieta LGBTI 2017 y en Pibas 2019 . Desde 2021, es columnista en el programa de radio Todo pasa Urbana Play . Vive con muchos conejos y hace treinta años que no se mete en el mar.