Ante el rey Alfonso híncanse de hinojos, besan la tierra y los dos pies del rey: - ¡Merced, rey Alfonso, sois tan honrado! que en nombre del Cid Campeador os besamos los pies; a vos os tiene por señor, y él se tiene por vuestro vasallo. Mucho aprecia el Cid la honra que le habéis dado. Hace pocos días, rey, ha tenido un triunfo con las armas: ha vencido en campo a Yusuf, rey de Marruecos, y a sus cincuenta mil hombres. Las ganancias obtenidas han sido incontables.