Por su temperamento pasional; enérgico; indómito y egoísta; Rosas representa el rojo punzó. Solo él es quien piensa y decide en el Buenos Aires de mediados del siglo XIX e impone a todo aquel que lo rodea las órdenes y los valores que guían su pensamiento ególatra. Un padre ostenta un amor exagerado hacia su joven hija. Manuela corresponde a ese sentimiento; especialmente a partir de la muerte de Encarnación; su madre. Ambos evidencian una gran fortaleza de carácter y actitud; sin embargo; son muydiferentes. Aún así; Rosas y Manuelita eligen a la misma amiga para confesarse. Un vínculo que se mantiene luego a través de un extenso epistolario cuando padre e hija viajan exiliados a Inglaterra y viven momentos difíciles pero también maravillosos. Todas sus experiencias quedan registradas en emotivas cartas.