Estamos en un futuro inminente: en 2014, Grecia se declara en quiebra y regresa al dracma; no tarda en seguirle España, que vuelve a la peseta. El comisario Kostas Jaritos y su familia tendrán que apretarse el cinturón: no van a ingresarle la nómina durante tres meses, y quizá no tenga ni para gasolina. Paralizada la economía, empobrecido el país, sólo aumentan las protestas y algunas iniciativas solidarias de los jóvenes, pero también la violenta amenaza neonazi. Así las cosas, aparece asesinado un rico contratista de obras, un hombre ya maduro que participó en los «Hechos de la Politécnica», en 1973, cuando los estudiantes se rebelaron contra la dictadura militar. Junto al cadáver, un teléfono móvil emite el lema que los estudiantes voceaban en aquella época: «Pan, educación, libertad». ¿Ha regresado Grecia a esos negros tiempos? ¿Siguen siendo válidas aquellas reivindicaciones? Jaritos, con su diezmado grupo de ayudantes, intentará esclarecer ese asesinato, que le llevará a hurgar entre la clase empresarial, universitaria y sindical que ha dirigido el país en los últimos cuarenta años.
MARKARIS PETROS
Estambul, 1937 es famoso por la serie de novelas policiales protagonizadas por Kostas Jaritos: Noticias de la noche, Defensa cerrada, Suicidio perfecto, El accionista mayoritario, Muerte en Estambul y la exitosa «Trilogía de la Crisis» -compuesta por Con el agua al cuello, Liquidación final y Pan, educación, libertad-, a la que le siguen Hasta aquí hemos llegado, Offshore, Universidad para asesinos, La hora de los hipócritas y Ética para inversores. Por ellas ha merecido, entre otros, el Premio Negra y Criminal, el Prix Point du Polar Européen, el Premio Arcebispo Juan de San Clemente y, en Barcelona, el Premio Pepe Carvalho 2012. En Próxima parada, Atenas, Márkaris nos ofreció una guía muy personal de la capital griega; con La muerte de Ulises nos deleitó con tres casos policiales y otros cuentos de candente actualidad sobre la emigración forzosa, y en Cuarentena nos dio una lección de solidaridad, buen humor y esperanza.