MOLOCH
Escrito en la lengua literaria de la gran tradición decimonónica, Moloch anuncia el mundo que viene: el auge de la ética burguesa, la violencia en ciernes, los dilemas que habrían de enfrentar los sectores más cultos de la población, la presión a la que sería sometido el individuo, la búsqueda de escapismos en sustancias psicoactivas.
Los elogios de, entre otros, Lev Tolstói e Iván Bunin no impidieron que la obra de Aleksandr Kuprín sea prácticamente desconocida en lengua castellana. En Moloch, uno de sus mejores trabajos, Kuprín retrata con maestría una fábrica capitalista de fines del siglo XIX. En ese escenario, Bobrov, el protagonista, un ingeniero con inquietudes intelectuales y filosóficas, con un profundo sentido de la verdad y la justicia, pero débil de carácter, contrasta con una sociedad mayormente filistea e hipócrita. Tras perder a Nina, su amada, asistimos al quiebre y desdoblamiento de su personalidad y, paralelamente, al inicio de la revuelta obrera.
ALEKSANDR KUPRÍN
Fue un destacado escritor ruso realista. A comienzos del siglo XX su talento floreció. En 1909 en compañía de Iván Bunin, fue galardonado con el Premio Pushkin pero no sería hasta 1912 cuando se publicarían sus primeras obras completas. En 1907 se casó con su segunda esposa, Elizaveta Heinrich, sobrina de Mijaíl Saltykov-Shchedrín. Kuprín estaba escaso de dinero y de nuevo trabajó como periodista. En 1914, cuando comenzó la Primera Guerra Mundial, Kuprín se hizo teniente, cuando fue dado de baja a causa de su frágil salud, cedió su casa en Gátchina para un hospital militar. En 1917, Kuprín viajó a Finlandia al comienzo de la Revolución de Febrero. Regresó a Petrogrado donde colaboró en algunos periódicos socialista-revolucionarios. Después de la Revolución de Octubre Kuprín se trasladó a París en 1920. En 1921, Kuprín publicó "Novelas cortas y cuentos nuevos", "Yelán" 1929 y capítulos de su novela "Cadetes" 1928-1933 . Durante la emigración Kuprín continuó su creación bastante fructíferamente, pero sufrió el empeoramiento de su salud debido a una grave enfermedad. En 1937, Kuprín regresó a Rusia Unión Soviética , donde murió el 25 de agosto de 1938. Está enterrado en el cementerio Vólkovskoye, en San Petersburgo.
Edad recomendada: Adultos.