MADRE TERESA - MEDITACIONES PREFERIDAS
Para la fundadora de las Misioneras de la Caridad, la oración y la meditación no eran pura abstracción sino algo vivido íntima y cotidianamente en el compromiso con los más abandonados.
¿Cómo meditaba la Madre? Iniciaba el día viendo a Cristo en el pan consagrado y durante todo el día continuaba viéndolo en los cuerpos desgarrados de los pobres. Meditaba mediante su trabajo, realizándolo con Jesús, por Jesús, en Jesús.
Es en el silencio, donde Jesús nos escucha y nos habla. Impongámonos a nosotros mismos el silencio interior y exterior acostumbrándonos a la calma del espíritu, de los ojos, de la lengua. Cuanto más recibimos en nuestra silenciosa oración tanto más podemos dar en nuestra vida activa. Porque el silencio puede darnos una nueva visión de las cosas y de las personas, es por el silencio que llegamos a las almas.
Edad recomendada: Adultos.