Los ojos del hermano eterno tal vez sea uno de los libros más raros dentro de la vasta obra de Stefan weig. Escrito como una leyenda oriental situada mucho antes de los tiempos de Buda, narra la historia de Virata, hombre justo y virtuoso, el juez más célebre del reino, que después de vivir voluntariamente en carne propia la condena más terrible destinada a los asesinos más sanguinarios, decide internarse en el bosque para evitar tener que juzgar y decidir los destinos de vidas ajenas. Aun desde la inacción y desde su vida como ermitaño, sus actos tienen consecuencias terribles. Y allí se explica esa cita inicial a Bhagavad Gita: dejar de actuar también es actuar.
ZWEIG STEFAN
Viena, Austria, 28 de noviembre de 1881 - Petrópolis, Brasil, 22 de febrero de 1942 fue un escritor austríaco de la primera mitad del siglo XX. Sus obras fueron de las primeras en protestar contra la intervención de Alemania en la segunda guerra mundial. Fue muy popular durante las décadas de 1920 y 1930. Escribió novelas, relatos y biografías, entre las más conocidas están las de María Estuardo y la de Fouché, una obra mitad biografía y mitad novela histórica muy interesante sobre un personaje que nadie ha enriquecido ni antes ni después de Zweig. Otra de sus biografías, la dedicada a María Antonieta,1 fue adaptada al cine en Hollywood. Tras su suicidio en 1942, su obra fue perdiendo fama progresivamente.