En esta autonomía expresiva y en este dominio de la situación se encuentran los resortes de la perfección narrativa de Quiroga. Quizá se pueda decir de él, como de casi todos los que escribieron alguna vez algo de valor ponderable, que es a su vez un precursor y el nexo de unión entre una literatura desesperada por hallarse a sí misma en variantes meramente inteligentes de estilos y una literatura que se prende de su geografía física y espiritual y la expresa en toda su profunda realidad, sin escatimar los riesgos. Gracias a ello, Quiroga no es un realista ortodoxo, atado a una imitación admirativa de la realidad, sino un constructivo que descubre la riqueza trascendente de la realidad a la que se aproxima sabiendo que ella es la fuente y el final de toda la vida.
Noé Jitrik
QUIROGA HORACIO
Horacio Quiroga Salto, Uruguay, 1878 - Buenos Aires, Argentina, 1937 fue un escritor uruguayo radicado en Argentina cuya obra comprende cuentos, poesía y dramaturgia. Su vida personal estuvo marcada por el fallecimiento trágico de varios familiares y amigos cercanos. Vivió extensos períodos en la provincia de Misiones, región cuya naturaleza y características influyeron de manera directa en la temática y ambientación de sus relatos. Es autor de títulos como Cuentos de amor de locura y de muerte, Cuentos de la selva y Los desterrados. Escribió historias que, en sus escenarios selváticos, utilizan lo sobrenatural y lo extraño para mostrar la lucha del hombre y el animal por sobrevivir. También se destacó por retratar enfermedades mentales y estados alucinatorios. Su influencia se puede ver en el realismo mágico latinoamericano de Gabriel García Márquez y el surrealismo posmoderno de Julio Cortázar. Murió por ingesta de cianuro tras recibir un diagnóstico de cáncer.