"La vida es como un marido golpeador: cada tanto trae flores para renovar la licencia de los golpes". Así piensa y así vive Maxi, el protagonista de Los abandonados. Adorable y aborrecible, conoce el éxito a la manera de Andy Warhol: en una ráfaga. Mientras tanto, consigue algo de dinero, obtiene mujeres, su perro sigue vivo. Tanta suerte tiene que ser puesta a prueba: hay que averiguar hasta dónde se puede ser afortunado, pero sabiendo, como sabe Maxi, que nada tiene demasiado sentido.
Factotum presenta la nueva edición de la segunda parte de la Trilogía Desgarrada -que comenzó con Las garras del niño inútil y continuó con En verdad quiero verte, pero llevará mucho tiempo-. Esta primera novela de Luis Mey está ambientada a comienzos del siglo XXI. Explaya los vacíos de la época. Los pone de manifiesto sin tabúes y los presenta como advertencia.
El humor y el sexo se cruzan en esta novela de Luis Mey. El sexo como venganza, también como forma de esquivar al amor y, a la vez, de amar al menos un poco. El humor como una forma de tolerar las carencias y la ausencia de comunicación que rodean al personaje y, tal vez, esgrimido como principio.
"Es como Trainspotting, pero más reventado. Luis Mey es el Bukowski argentino. Lo recomiendo fervorosamente" Chiche Gelblung
MEY LUIS
Nació en Capital Federal y creció en el conurbano de la provincia de Buenos Aires. Estudió Cine, Edición y Derecho en la Universidad de Buenos Aires, sin concluir ninguna carrera. Tuvo varios trabajos, pero el oficio que más lo marcó fue el de librero. Actualmente dicta talleres literarios grupales e individuales. Algunas de sus obras publicadas son: Los abandonados 2009 ; Las garras del niño inútil 2010 , elegida como una de las novelas del bicentenario argentino; La pregunta de mi madre, ganadora del primer premio Ñ Alfaguara Clarín de novela 2013; En verdad quiero verte, pero llevará mucho tiempo; Macumba 2014 ; Diario de un librero; El pasado del cielo 2015 ; Los pájaros de la tristeza 2017 ; Brujas de Carupá 2019 y Cada día canta mejor 2022 . Curabichera es su primera obra en La Crujía.