Hay personas que se esconden dentro de sí mismas. Hay quienes eligen una máscara para mostrarse ante los demás. Hay quienes son transparentes como un cristal. Otros, impenetrables como un muro. Lo que vive en ti está tan profundamente guardado que a veces ni siquiera tú logras verlo con claridad. Pero vale la pena mirar hacia adentro y descubrirte. O redescubrirte.