La más importante de las obras de Eurípides y uno de los trabajos que mejor representan su concepción de lo trágico, muy distinta a la de Sófocles y Esquilo.
Jasón no solo regresó de la Cólquide con el vellocino de oro, sino que también sedujo a la hija del rey Eetes, Medea. A su vuelta a Yolco, hallan un escenario de traición familiar del que huyen dejando un rastro carmesí. Cuando recalen en Corinto, Medea desplegará una pavorosa venganza contra Jasón al descubrir que pretende a la hija del rey Creonte. Este imperecedero personaje femenino recoge las leyendas que veían a la hechicera como una mujer exótica y salvaje que, por amor, despierta el lado atroz de lo humano. Sus coetáneos decían que Eurípides prefería representar «las cosas como son y no como debieran», y ello quizá sea lo que nos sigue atrayendo de esta princesa extranjera: su cruda realidad, su repulsión natural hacia el perjurio, su asimilación negada, su temible ira, su compromiso con la sangre.
La presente edición de Medea cuenta con la versión y la introducción del helenista, escritor y traductor Ramón Irigoyen. Asimismo, los profesores de comunicación audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra Jordi Balló y Xavier Pérez han escrito a cuatro manos el epílogo «La venganza triunfal».
EURIPIDES
Eurípides nació en Flía o Salamina hacia el 484-480 a. C. y murió en Pella en 406 a. C. Fue uno de los tres grandes poetas trágicos de la Grecia clásica junto con Esquilo y Sófocles. Hijo de Mnesarco y Clito, recibió formación de filósofos como Anaxágoras, Protágoras y Sócrates. Presentó su primera tragedia en 455 a. C. y escribió alrededor de noventa obras, de las cuales se conservan diecisiete completas, entre ellas Medea, Hipólito, Las troyanas y Las bacantes. Obtuvo pocas victorias en los certámenes dramáticos de Atenas y pasó sus últimos años en la corte del rey Arquelao de Macedonia.