Casi cien años después del auge de la novela gótica y de los tiempos del romanticismo, en 1897, cuando el siglo XX estaba ya al alcance de la mano, de la pluma de Bram Stoker, un escritor irlandés poco conocido hasta el momento, nacería uno de los monstruos más famosos de todos los tiempos. Implacable, cruel y sediento, el conde Drácula, inspirado en Vlad Tepes "el empalador", sería a partir de ese momento el arquetipo del vampiro.
Novela epistolar, donde la historia se desarrolla a través de cartas y de los diarios personales de los protagonistas significativamente, el único que se mantiene en silencio es el mismo conde, haciendo que el misterio y la oscuridad de su figura sea más perfecta , Drácula nos cuenta cómo el célebre vampiro se muda desde Transilvania, su tierra maldita, hacia Inglaterra, desplegando su poder y su terror por todas partes.
Adaptada al cine en numerosas ocasiones, es importante señalar que la historia de amor entre Mina y el conde no está en la novela. Drácula es, en estas páginas, la pura y exquisita representación del mal.
Esta edición cuenta con prólogo de Alberto Laiseca.
STOKER BRAM
Stoker fue hijo de Abraham Stoker y Charlotte Mathilda Blake Thornley. Durante su infancia sufrió problemas de salud que lo mantuvieron postrado hasta los siete años, pero posteriormente destacó como estudiante y atleta en el Trinity College de Dublín, donde se graduó en matemáticas. Entre 1867 y 1877 trabajó como funcionario en Dublín y escribió críticas teatrales para The Evening Mail. En 1878 se trasladó a Londres y se convirtió en secretario y representante del actor Henry Irving en el Lyceum Theatre, cargo que desempeñó hasta 1902. Su producción literaria incluye novelas como La dama del sudario y La guarida del gusano blanco, aunque Drácula fue la obra que lo consagró dentro del género gótico. Su éxito y popularidad hasta nuestros días es tal, que Drácula es sinónimo de vampiro. Para crear este personaje, Stoker se basó en leyendas del folclore europeo y en la figura de Vlad Tepes, un príncipe de Valaquia que pasó a la historia con el terrorífico sobrenombre de El empalador.