LA TRANSFORMACIÓN
Kafka es, junto con Joyce y Proust, uno de los grandes renovadores de la narrativa de principios del siglo XX. En el célebre comienzo de La transformación, publicada en 1915 y también conocida como La metamorfosis, el viajante de comercio Gregor Samsa se despierta una mañana convertido en un monstruoso insecto. Con la inserción de este elemento fantástico y de un narrador subjetivo en estilo indirecto libre, Kafka retrata en forma de parábola tragicómica el lento proceso de introspección y descomposición del protagonista.
La voz perpleja y estrechamente autobiográfica de Kafka se erige como profética en el período de entreguerras. Desde la subjetividad y bajo el dictado de una lógica deformada, retrata al individuo y su interioridad en el contexto de un mundo alienado y hostil regido por fuerzas irracionales que lo subyugan. La transformación, claro exponente del expresionismo literario, y en ese sentido afín a la obra pictórica de Egon Schiele o a las composiciones atonales de Schönberg, recoge también los frutos de las nuevas corrientes del pensamiento contemporáneo para mostrar en clave simbólica los efectos de una sociedad cada vez más deshumanizada.
Esta nueva traducción de Luis Fernando Moreno Claros y Pilar Benito Olalla, muy ajustada al original y notablemente enriquecida por un extenso prólogo, un posfacio, una cronología y una bibliografía, ofrece en su conjunto un perfil completo de esta obra genial, al situarla dentro del contexto de la vida de su autor.
Edad recomendada: Adultos.
KAFKA FRANZ
Franz Kafka es considerado uno de los autores más influyentes del siglo XX. Desarrolló su carrera literaria en alemán, ya que pertenecía a la minoría germanoparlante de Bohemia, en aquel tiempo todavía bajo el dominio del Imperio Austrohúngaro. En 1912 publicó la antología Contemplación y en 1915 vio la luz su obra más conocida, La transformación. Kafka enfermó de tuberculosis y escribió muchos de sus cuentos mientras permanecía convaleciente. Tras varias bodas sin consumarse y debido a su delicado estado de salud, decidió mudarse a Berlín para concentrarse en su obra. En 1924 su salud se agravó notablemente y falleció el 3 de junio de ese mismo año. La mayor parte de la obra de Kafka permanecía inédita en el momento de su muerte. Poco antes de morir le encargó a su mejor amigo, Max Brod, que destruyera una maleta donde estaban todos sus textos. Sin embargo, Brod decidió supervisar la publicación de su obra, que acabó por convertirse en un éxito internacional.