LA REPÚBLICA
La obra que sigue desafiando más de dos milenios después nuestras ideas de democracia y poder.
¿Puede existir una comunidad política verdaderamente justa? ¿Es posible imaginar un Estado ideal que consiga la plena realización de todos sus ciudadanos? A estas preguntas respondió Platón en La República, la primera gran utopía política de la historia. Escrita en forma de diálogo, esta obra propone una reorganización radical de la ciudad y del alma humana. Platón vincula por primera vez la justicia política con la educación, la ética y el conocimiento, y somete a crítica los fundamentos del orden social de su época: la familia, la propiedad privada, el poder del dinero y la exclusión de las mujeres de la vida pública. De este gesto nacen algunas de las ideas más audaces y duraderas del pensamiento occidental, desde un feminismo pionero hasta la célebre alegoría de la caverna.
Leída a lo largo de los siglos como ideal inspirador, La República ha marcado profundamente la historia de las ideas, de Maquiavelo a la Ilustración, de las revoluciones modernas al socialismo utópico y al marxismo, así como a las críticas contemporáneas de la democracia liberal. Ninguna otra obra ha generado una discusión tan intensa y prolongada sobre la justicia y el poder.
Esta edición presenta una nueva traducción actualizada de Antonio Guzmán Guerra, con renovado aliento literario, y un prólogo de Javier Gomá sobre la actualidad del pensamiento platónico.
Edad recomendada: Adultos.
PLATON
Platón nació en Atenas alrededor del año 427 a.C. y fue uno de los filósofos más influyentes de la historia occidental. Discípulo de Sócrates, heredó su método dialéctico y lo desarrolló en sus diálogos filosóficos. Fundó la Academia, primera institución de educación superior en Europa, donde enseñó durante décadas. Sus obras abordan temas como la justicia, el conocimiento, el alma y la organización política, destacando "La República" como una de sus más célebres. Fue maestro de Aristóteles y su pensamiento marcó profundamente la filosofía, la teología y la ciencia. Murió hacia el año 347 a.C., dejando un legado que perdura hasta hoy.