LA PRIMERA NOCHE DE LA VIDA
Cuerpos vendados, quejidos por la noche, cuencas vacías en las caras de quienes han perdido los ojos, piernas prostéticas, niños que brotan por todos lados en el hospital de leprosos. Tamio Hojo describe el sanatorio donde vivió los últimos tres años de su vida como una aldea, donde todos los pacientes cumplen una función y encuentran en sus actividades una forma de sobrellevar la tragedia.
Tres años le bastaron para construir una obra que le dio sentido a una vida completa. Hasta el día de hoy se lo destaca como un poderoso cronista de la vida de los pacientes y el principal representante de lo que se denomina literatura de la lepra.
Es una maravilla de la literatura hacernos ver a un hombre viviendo una vida más vital que la nuestra, a pesar de que se le ha impedido vivir en sociedad.
Yasunari Kawabata
Cuando leí La primera noche de la vida sentí una conmoción similar a la que me causó El tren nocturno de la Vía Láctea, de Kenji Miyazawa. La calidad de su trabajo, creado hace más de ochenta años, cuando tenía apenas 22, me sensibilizó y me dejó impresionado. No hay forma de que yo pueda lograr algo así, me dije y pensé en abandonar la escritura.
Durian Sukegawa
HOJO TAMIO
Tamio Hojo fue un escritor japonés. A los 19 años le diagnosticaron lepra, ingresó en un hospital donde permanecería aislado por el resto de su vida y murió a causa de la enfermedad tres años y medio después. La primera noche de la vida es su obra representativa.
Edad: adultos
HOJO TAMIO
Tamio Hojo nació el 22 de septiembre de 1914 en la prefectura de Tokushima, Japón. A los 19 años fue diagnosticado con lepra y se internó voluntariamente en el sanatorio Zensei, donde permaneció aislado hasta su muerte en 1937. Durante su estancia escribió relatos profundamente humanos sobre la enfermedad y el sufrimiento, alentado por Yasunari Kawabata. Su obra más conocida es La primera noche de la vida, publicada en 1935.