Balbuceante, trémula, fluida, siempre como deshaciéndose en el momento mismo en que se la quiere tocar, la poesía de Ortiz es tan profundamente placentera como ardua de abordar. No porque en Ortiz pueda hallarse hostilidad alguna hacia el lector, sino porque aquello que dice es siempre de algún modo inaferrable, impone al lector una extrañeza que hace de la lectura una tarea intensa y exigente. Pero si el lector entra en ese juego, sí se deja estar en ese fluir semejante a un encantamiento, puede, de pronto, descubrir que ha ganado mucho, sobre todo cuando, al retornar a su realidad, la encuentre sorprendente y delicada. Habrá encontrado una disciplina de la paz y la atención, que inevitablemente ha de ser provisoria, pero los instantes que habrá vivido le resultarán seguramente imborrables.
ORTIZ JUAN L.
Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, departamento de Gualeguay, provincia de Entre Ríos, Argentina. Pasó su infancia en el medio rural de la Mesopotamia y en su juventud residió en Buenos Aires, donde se vinculó con ambientes políticos e intelectuales. En 1924 contrajo matrimonio con Gerarda Irazusta y regresó a Entre Ríos, donde trabajó como empleado público y llevó una vida retirada. Publicó su obra poética entre 1924 y 1978, caracterizada por la presencia del paisaje y una visión humanitaria. Falleció en Paraná el 2 de septiembre de 1978.