LA OBRA DE ARTE EN LA ÉPOCA DE SU REPRODUCCION MECÁNICA
«Si el tema del libro es el destino del arte en el siglo XIX, ese destino sólo tiene algo que decirnos porque está contenido en el tictac de un reloj cuya hora ha sonado por primera vez sólo para nuestros oídos. Quiero decir con ello que la hora fatal del arte ha sonado para nosotros, y he fijado su marca en una serie de reflexiones pasajeras que llevan el siguiente título: ?La obra de arte en la época de su reproducción mecánica?. Esas reflexiones tratan de dar una forma verdaderamente actual a los problemas de la teoría estética, y ello, desde adentro, evitando toda relación no mediatizada con la política».Desmembrada por los dos polos de una dialectización «fallida» entre dos dialécticas la de la obra de arte autónoma, la del arte consumible , es evidente, sin embargo, que la problemática del artículo se abre al debate contemporáneo, que ha reformulado bajo otra luz esa comprobación de una discrepancia.
Edad recomendada: Adultos.
BENJAMIN WALTER
Nació en Berlín el 15 julio de 1892 en el seno de una acomodada familia judía. Próximo a la teología judía que le transmitió su amistad con Scholem e influido por el marxismo de Brecht, quiso conciliar ambas escuelas de pensamiento con su propia teoría de la experiencia y un singular análisis filológico que había heredado de la tradición alemana y de su inclinación hacia la cultura francesa. Durante la década de los treinta estuvo vinculado a la Escuela de Frankfurt, aunque siempre se definió como "investigador y escritor independiente". Inclinado vertiginosamente hacia la muerte, había pensado en el suicidio al menos en dos ocasiones antes de llevarlo a cabo en Port Bou en septiembre de 1940.