LA MUERTE DEL PRÓJIMO
Ama a Dios y ama a tu prójimo como a ti mismo es el doble mandamiento que rigió la moral judeocristiana durante milenios. El mundo occidental se ha sostenido sobre estos dos pilares y con ellos ha conquistado el resto del mundo por la fuerza de sus armas y de su economía.
A fines del siglo XIX el terrible grito de Nietzsche se esparció por todo el planeta: Dios ha muerto. La muerte de Dios vació el cielo, que se llenó con las divinidades de la ciencia y de la economía. A comienzos del siglo xxi la globalización y la revolución informática favorecen nuestra solidaridad con personas lejanas. El amor por quien está distante se convierte rápidamente en una abstracción y, como en un círculo vicioso, esa tendencia se enlaza con la indiferencia hacia quien está cerca, nuestro vecino, como producto de la cultura de masas y la descomposición de los valores tradicionales. El hombre de las ciudades se siente, cada vez más, rodeado de extraños.
Luigi Zoja se pregunta si ha llegado el momento de aceptar abiertamente lo que todos vemos y experimentamos: también el prójimo ha muerto. «Después de la muerte de Dios, la muerte del prójimo representa la desaparición de la segunda relación esencial para el hombre. El hombre cae en una soledad esencial. Es un huérfano sin precedentes en la historia. Lo es en un sentido vertical -ha muerto su Padre Celestial-, pero también en un sentido horizontal: ha muerto quien estaba cerca de él. Es un huérfano mire hacia donde mire».
Traducción: María Julia De Ruschi
ZOJA LUIGI
Luigi Zoja se licenció en economía y realizó investigaciones en sociología en la década de 1960 antes de estudiar en el Instituto C. G. Jung de Zúrich, donde se diplomó en 1974. Trabajó en una clínica en Zúrich y posteriormente abrió consulta privada en Milán, además de ejercer durante dos años en Nueva York en el período de los atentados de 2001. Fue presidente del Centro Italiano de Psicología Analítica entre 1984 y 1993 y de la Asociación Internacional de Psicología Analítica entre 1998 y 2001, además de presidir su Comité Internacional de Ética. Ha impartido clases en el Instituto Jung de Zúrich y en universidades como Palermo, Insubria y Macao, y ha dictado conferencias en Europa, América, Asia y África. Autor de numerosos ensayos traducidos a varios idiomas, su obra aborda temas como la paternidad, la paranoia, la violencia y la crisis contemporánea desde una perspectiva junguiana.