LA ESTELA DE SELKIRK
En 2012, el futuro autor de La estela de Selkirk se tropezó en un café del puerto árabe de Acre, en Oriente Medio, con un ejemplar atrasado del New Yorker en el que figuraba un reportaje sobre el archipiélago de Juan Fernández, integrado por las islas de Más a Tierra y Más Afuera, conocidas hoy como Robinson Crusoe y Alejandro Selkirk, en el Pacífico Sur. Selkirk fue un pirata escocés que en el siglo xviii publicó en The Spectator la crónica de los cuatro años que pasó como náufrago en Más a Tierra. Cuando Daniel Defoe la leyó se basó en ella para escribir Robinson Crusoe. Irónicamente, Selkirk jamás puso un pie en la isla que lleva su nombre ni Defoe en la que lleva el título de su novela. En 2014, Eduardo Lago desembarcó en Más a Tierra, donde el capitán de la lancha que se había comprometido a trasladarlo a Selkirk le comunicó que no podría hacerlo, debido a restricciones portuarias de última hora. Varado en la isla, Lago investigó su historia, logrando arrancar de un marinero del archipiélago la promesa de que lo trasladaría a Selkirk si regresaba. En marzo de 2015, tras dieciséis horas de travesía en mar abierto, el autor cumplió por fin su sueño de llegar a una de las islas más remotas del orbe. El viaje literario empezó entonces, cuando concibió la idea de una novela que tendría que surgir de los distintos destinos a los que viajara, como había sucedido durante sus dos estancias en Juan Fernández. A lo largo de la década siguiente, el narrador de La estela de Selkirk se trasladó a Hydra, Lisboa, Berlín, el Báltico, Goa, Macao y la Selva Negra, rescatando de cada uno de aquellos lugares las historias destinadas a dar forma al vertiginoso arco narrativo de la novela.
Edad recomendada: Adultos.
LAGO EDUARDO
Eduardo Lago Martínez nació en Madrid el 15 de junio de 1954. Es un escritor, traductor y crítico literario español. Se licenció en Filosofía Pura por la Universidad Autónoma de Madrid y obtuvo el doctorado en Literatura Española en la City University of New York. Desde 1987 reside en Nueva York, donde ha sido catedrático de Literaturas Hispánicas en el Sarah Lawrence College desde 1994. Fue director del Instituto Cervantes de Nueva York en 2006, impulsando la Enciclopedia del español en los Estados Unidos. Ha traducido a autores como David Foster Wallace, Henry James, Sylvia Plath y Junot Díaz. Como escritor, ganó el Premio Nadal en 2006 por su novela "Llámame Brooklyn", que también recibió el Premio Ciudad de Barcelona y el Premio de la Crítica de narrativa castellana.