LA ELEGANCIA ANIMAL
Bertrand Prévost se lanza a pensar lo inusitado: una cosmética animal. Para ello se vale de los estudios de un eslabón perdido de la etología, el zoólogo suizo Adolf Portmann. A lo largo de su obra, Portmann descubre que lejos de ser una pieza decorativa y secundaria, el atavío animal, su vestuario, su imagen, es un elemento clave en su forma, o en otras palabras, que la forma animal es su apariencia misma. Como creían los estoicos, lo más superficial es lo más profundo.
Edad recomendada: Adultos.