LA CASA DE ENFRENTE
Salvadora bien puede haber tenido las cualidades de las amigas descriptas en La casa de enfrente: "Todas somos raras. Amamos la literatura, el kummel y los cigarrillos turcos. Hablamos de cosas extraordinarias para mujeres. Tenemos opiniones filosóficas. Se hace música y se leen versos; se habla lo mismo de la filosofía de Patanjali que del último figurín." También fue autora del alegato Crítica y su verdad y la directora del diario entre 1946 y 1959. Pero eso no era todo. Seguramente inspirada por su propio nombre Salvadora fue anarquista militante. En 1918 colaboró para que Simón Radowitzky -el joven ácrata que había asesinado al comisario Ramón Falcón- se fugara del penal de Ushuaia donde cumplía su condena. Y luego del fusilamiento de Severino di Giovanni puso bajo su protección a la joven viuda América Scarfó, conchabándola como secretaria. Es que como buena militante Salvadora prefería los vínculos entre camaradas a los de la propia sangre. El museo de las mujeres artistas abunda en monjas y en santas pero escasea en anticristos como Salvadora.
Edad recomendada: Adultos.
MEDINA ONRUBIA SALVADORA
Salvadora Medina Onrubia La Plata, 1894 - Buenos Aires, 1972 fue narradora, poeta, dramaturga, periodista, feminista y militante anarquista. Creció en Entre Ríos, donde ejerció como maestra rural antes de trasladarse a Buenos Aires para colaborar en publicaciones como La Protesta, Fray Mocho y Caras y Caretas. Fue la primera mujer en dar un discurso en un acto político multitudinario en Argentina -en 1914, para reclamar la liberación del anarquista Simón Radowitzky- y la primera en dirigir un diario en el país: el célebre Crítica, que condujo entre 1946 y 1951 tras la muerte de su esposo, el fundador Natalio Botana. Su obra literaria abarca piezas teatrales como Las descentradas, poemarios como La rueca milagrosa, dos libros de cuentos y la novela Akasha. Murió en la pobreza y el olvido, dejando inédito su último libro, Los mil claveles colorados.