LA BATALLA POR LA MACROECONOMIA - EL DEBATE ABIERTO ENTRE KEYNES, FRIEDMAN, LUCAS Y HAYEK
La macroeconomía dominante -keynesiana, monetarista, neoclásica- construyó durante décadas un edificio teórico imponente. Este libro demuestra que tiene grietas irreparables.
Milei y Ravier no se limitan a cuestionar a Keynes: van sobre Friedman, Lucas y Samuelson. Su tesis central es tan simple como contundente: el dinero nunca es neutral. Cada expansión monetaria deja marcas permanentes en la estructura real de la producción.
Un libro que no se limita a la academia: sus ideas ya fueron sometidas al laboratorio más exigente del mundo, la Argentina, con resultados que el pensamiento convencional todavía no sabe cómo procesar.
La curva de Phillips -en su versión original y en todas sus reformulaciones- ha muerto. En su reemplazo, los autores proponen un modelo enraizado en la tradición de Mises y Hayek que explica lo que el mainstream no pudo: las crisis de 1930, 1987, 2001 y 2008.
Como señala Jesús Huerta de Soto en el prólogo, estas páginas tienden puentes para que los economistas del mainstream «puedan ir dándose cuenta de sus errores y limitaciones y, si son lo suficientemente humildes e intelectualmente honestos, ir paulatinamente abrazando los postulados de la Escuela Austriaca».
MILEI JAVIER
Javier Gerardo Milei Buenos Aires, 22 de octubre de 1970 es economista, docente y político argentino. En diciembre de 2023 asumió como presidente de la Nación, tras ganar el balotaje como líder del partido La Libertad Avanza. Antes de su carrera política, fue un mediático analista económico y profesor universitario, conocido por su estilo vehemente y sus ideas libertarias. Entre 1994 y 1995 fue asesor del exgobernador de facto de Tucumán, el exgeneral de división Antonio Domingo Bussi, condenado por delitos de lesa humanidad. Se graduó en Economía en la Universidad de Belgrano y realizó posgrados en la Universidad Torcuato Di Tella. Defensor del liberalismo económico, se identifica como anarcocapitalista en teoría y minarquista en práctica. Su discurso contra la "casta política" y sus propuestas radicales -como el cierre del Banco Central- lo posicionaron como una figura disruptiva en la política argentina.