JASY - TRILOGÍA DEL PERDÓN 1
"Con la cabeza aún echada hacia atrás, Emanuela rompió a reír, y Aitor devolvió su atención a ella; la risa de Jasy era el sonido que más le gustaba en el mundo, más que el violín de su hermano Juan o el órgano de la iglesia".
Febrero de 1736. El padre Ursus, superior de la misión jesuítica de San Ignacio Miní, navega por el río Paraná junto a Aitor Ñeenguirú, un niño guaraní de cuatro años, su protegido. Al escuchar gritos desgarradores provenien-tes de la orilla, descubre que pertenecen a una joven mujer de origen europeo, que acaba de dar a luz a una niña. La madre muere, pero la niña sobrevive y, ya en la misión, es bautizada como Emanuela. Para Aitor, sin embargo, siempre será Jasy. Como dice la leyenda, en tanto séptimo hijo varón, Aitor está maldito. Emanuela, por su parte, es vista como una niña santa dentro de la comunidad. Entre los chicos se establece un vínculo muy fuerte, que con el tiempo se transforma en una pasión intensa y conflictiva, atravesada por los prejuicios culturales, las supersticiones y la violencia del deseo.
En el marco de la colonización y la evangelización del sur de América, Florencia Bonelli teje una historia donde el amor se enfrenta al rencor y a las injusticias. Jasy es el comienzo de una trilogía conmovedora sobre las decisiones irreversibles y el difícil camino hacia el perdón.
Edad recomendada: Adultos.
BONELLI FLORENCIA
Nació el 5 de mayo de 1971 en la ciudad de Córdoba, Argentina. Estudió Ciencias Económicas y se dedicó a la contabilidad pública, carrera que abandonó después de leer El árabe, de Edith Hull, libro que la impulsó a dedicarse profesionalmente a la escritura en 1999. Su bilogía Indias blancas 2005 y su trilogía Caballo de fuego 2011 la posicionaron como una de las novelistas más populares no solo de la Argentina sino también de Latinoamérica. Sus libros se han traducido a varias lenguas y han conseguido la admiración de lectores en todo el mundo, con los cuales mantiene un vínculo estrecho y personal a través de las redes y en sus presentaciones y firmas de ejemplares. Florencia sostiene que «mis lectores han sido los grandes artífices de la realidad que vivo hoy. Gracias a ellos, a que recomiendan mis libros, los regalan, los prestan, yo puedo dedicarme a esto que amo, escribir».