FAUSTO
«Fausto es considerada por muchos como la obra maestra de Johann Wolfgang von Goethe e incluso como la mejor muestra de literatura alemana de todos los tiempos. Tragedia muy compleja y presentada en dos partes claramente diferenciadas, Fausto narra la historia de su protagonista homónimo y las consecuencias de hacer un pacto con el diablo. La segunda parte de la obra deja de lado la tragedia amorosa que Fausto vive en la primera parte, para concentrarse en aventuras diversas y aparentemente inconexas, que exploran más a fondo el tema de la salvación y la redención del hombre a través de sus actos. Fausto no ha dejado de ser un referente mundial de la literatura filosófica, de aquella que estudia al hombre y su entorno con profundidad y empeño, de la literatura que nos muestra tal como somos y todo lo que podemos llegar a ser, para bien o para mal».
Edad recomendada: Adultos.
VON GOETHE JOHANN WOLFGANG
Fráncfort, 1749 - Weimar, 1749. Escritor y poeta, considerado el máximo exponente de la literatura alemana, Goethe, mostró de pequeño una inteligencia superior y una curiosidad insaciable que lo llevaron a estudiar griego, latín, hebreo y francés, así como también historia, geología, química y medicina. En Estrasburgo, en 1770, mientras terminaba sus estudios de abogacía, conoció a Friederike Brion, quien sería fuente de inspiración para sus primeros poemas, y al filósofo y teórico del arte Johann von Herder, quien lo inició en la lectura de los clásicos greco-latinos. Imbuido en el espíritu romántico del movimiento Sturm und Drang,«Tormenta e Impulso», publicó en 1773 la novela epistolar Las penas del joven Werther, que tuvo un éxito rotundo en toda Europa. En 1794 entabló una intensa pero tormentosa amistad con el dramaturgo Friedrich Schiller, a quien admiraba. En aquellos años comenzó a escribir su poema dramático Fausto, que se convertiría en su obra cumbre. Goethe alcanzó fama mundial, y hasta Napoleón lo visitó en su casa; sin embargo, tras su muerte en 1832 cayó en el olvido durante años. Sus últimas palabras recuerdan las ansias de sus personajes: «¡Luz! ¡Más luz!».