FAUNA
SIEMPRE PUEDEN ESCUCHARNOS, LO PELIGROSO ES QUE ACTÚEN... Cuando Ana, harta, le hace caso a su aquelarre virtual y embruja a su jefa, no espera que la mujer muera esa misma noche. Y, aunque quiere creer que es una desafortunada coincidencia, ahora un espíritu la acecha e insiste en desenterrar los horrores más profundos de su pasado. Desempleada y sin hogar, acepta la ayuda de la mítica Aurelia, pero al notar su capacidad para ver aquello que ocultan las sombras y su talento para la brujería, pronto la mujer le ofrece un trabajo inusual: limpiar casas tomadas por fuerzas desconocidas. Es así como llegan a lo de Milton Siracusse. El escritor está en la cumbre de su éxito profesional pero también en el ocaso de su vida, aislado del mundo, ahogado en recuerdos tan vívidos que espantan y plumas negras, cuando su asistente lo convence de contratar a una cuidadora. ¿Y quién mejor para acompañar a un anciano devorado por fantasmas que una bruja? Ana acepta su nuevo rol por necesidad, pero descubre que lo que la une a Milton va más allá del dolor y la empatía. Algo oscuro anida en esa casona de Belgrano. Algo que a él lo inspira y a ella la aterra. Algo que tiene que ser exterminado antes de que eclosione. Y, para esto, Ana va a tener que hacerle frente a eso que lleva toda una vida sepultando. Con una gracia sobrenatural y una nostalgia exquisita, Mel Knarik hace su gran debut en ficción en esta novela imprescindible sobre duelo, horror y brujería urbana.
Edad recomendada: Adultos.
KNARIK MEL
Mel Knarik, nacida bajo el sol leonino en el año de la hiperinflación, tuvo en sus manos una baraja de Tarot por primera vez a los quince años, y allí comenzó su historia de amor con el esoterismo y las artes ocultas. Descendiente de una larga línea de cartomantes, cafeomantes y astrólogas armenias, Mel se dedica a la lectura del Tarot a tiempo completo, además de a sus proyectos literarios, a sus podcast Club de Brujas que dio nacimiento a este libro y Furia Esotérica; y a sus estudios en la carrera de Psicología. De querer hallarla, se la puede ubicar en alguno de sus hábitats naturales: en el parque, observando a los tordos; en las librerías de usados, explorando la sección de esoterismo; o bien en su hogar, tecleando furiosamente y tomando café negro, como corresponde. Ayelén Romano nació un 6 de abril de 1992 en medio de una tormenta, como Daenerys pero sin los dragones. Encontró el amor, la magia y la fantasía en los libros, empezó a descubrir que quería ser una bruja cuando le regalaron una primera edición de Harry Potter y la Piedra Filosofal, seguido de querer aprender arco y flecha como Legolas en El Señor de los Anillos. Le gustan las historias de terror y lo oculto desde pequeña, respira música y se pierde en diversas historias de mitología, además de no poder evitar soñar que algún día va a vivir en el medio de la campiña inglesa cual personaje de Jane Austen. Estudió Comercio Exterior y Marketing en la universidad, pero luego se dio cuenta de que su camino iba por otro lado. Aprendió astrología de manera autodidacta. Hoy en día también se dedica al Tarot, a la militancia feminista, tiene un programa de radio y está realizando una diplomatura en género. Su meta es dedicarse a la divulgación de astrología con perspectiva feminista y consciencia social, además de escribir libros.