Emily Starr siente una verdadera vocación por la escritura: es su gran aliada contra la soledad que la invade en la casa de la severa tía Elizabeth. Sin embargo, Emily sólo podrá asistir a la escuela secundaria con la condición de abandonar su impulso por escribir ficción mientras estudie allí. En la ciudad, sus peripecias darán que hablar; deberá convivir en Shrewsbury con su tía Ruth y tendrá que lidiar con la envidia de compañeras que no la aceptan en una asociación literaria. Sin embargo, al poco tiempo Emily logrará publicar con éxito sus primeros poemas y trabajar para el periódico de la ciudad, y pronto deberá tomar la decisión más importante de su vida.
Lucy Maud Montgomery, adorada por sus historias de Anne, la de Tejados Verdes, se identificaba con Emily, su segunda gran heroína. Varios sucesos de la trama son veladamente autobiográficos.
Alice Munro, ganadora del Premio Nobel de Literatura 2013, reconoce el trabajo de L. M. Montgomery como una influencia esencial para su propia obra. Munro considera Emily, la de Luna Nueva «uno de los mejores libros de la literatura canadiense de todos los tiempos».
MONTGOMERY LUCY MAUD
Lucy Maud Montgomery fue una periodista y novelista canadiense, especialmente reconocida por las novelas de Ana de las Tejas Verdes. Su madre murió cuando Lucy tenía veintiún meses y su padre se marchó a hacer fortuna y la dejó a cargo de sus abuelos, lo cual sin duda influyó en la futura creación de su personaje más popular. Después de trabajar de maestra, comenzó a colaborar en periódicos locales y fue entonces cuando creó el personaje que cambiaría su vida. Ana de las Tejas Verdes cuenta la historia de dos hermanos, dueños de la granja Tejas Verdes, que deciden adoptar a un niño huérfano pero que, debido a una serie de malentendidos, en lugar de un niño reciben a una niña pelirroja, pálida y llena de pecas que con su alegría y desbordante imaginación cambiará la vida de todo el pueblo. Montgomery narra con mano maestra las experiencias de una niña en un entorno rural. Aunque en un principio, las aventuras de Ana no estaban destinadas a un público en concreto, en las últimas décadas, el libro se ha convertido en un clásico de la literatura infantil.