El primer cuento de este libro lo escribí en el 78. El último, hace unos meses. No proporcionan una visión consoladora ni tienen un final optimista. No creo en los finales felices. Una nena con leucemia.
Una clase de literatura en un penal. Mujeres fisuradas. Insomnios, fantasmas. Parejas en el precipicio.
Padres e hijos fatalmente en desencuentro. Traiciones, humillaciones, resentimiento. Los paisajes están sombreados por las miserias humanas de una terminal de micros. Los personajes esperan o huyen. A veces se dejan estar. Podría decir que se trata de ficciones, pero siento que a veces están más cerca del documentalismo. Escribí estas historias por necesidad más que por gusto. Sin demasiada esperanza, como decía Karen Blixen, pero sin desesperación.
En estas historias, Guillermo Saccomanno, experto en narrar los desequilibrios y sus consecuencias, da voz a un puñado de seres al borde del abismo. Difícil no identificarse. El arco expresivo es variado pero siempre implacable. La literatura y la escritura como religión, con un lenguaje afinado al extremo.
SACCOMANNO GUILLERMO
Guillermo Saccomanno nació en Buenos Aires el 9 de junio de 1948. Es escritor, guionista y periodista, con una trayectoria que abarca narrativa, ensayo y literatura infantil. Comenzó su carrera como guionista de historietas en la revista Skorpio y luego se consolidó como novelista. Ha publicado títulos como La lengua del malón, El amor argentino, 77 y Cámara Gesell, entre otros. Su obra ha sido reconocida con premios como el Nacional de Literatura y el Biblioteca Breve de Seix Barral. También ha colaborado en medios gráficos y ejercido la docencia. Su producción literaria se caracteriza por abordar temas sociales, políticos y culturales de la Argentina contemporánea.