EL RESENTIMIENTO DE LA MORAL
«El cristianismo es la más fina flor del resentimiento» afirmaría Nietzsche. Esa autointoxicación psíquica, sentimiento persistente de odio y desprecio que tiene origen en nuestra impotencia y debilidad, es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad. Pero, ¿debemos culpar al cristianismo de ello? En este agudo ensayo, Max Scheler explora esta cuestión ofreciendo una rotunda respuesta: no, el cristianismo está libre de resentimiento.
Para desarrollar su tesis, explorará de qué manera emociones como la envidia, la venganza, la malicia o el odio pueden desembocar en resentimiento. Esta falsificación de juicios de valor, generada al devaluar el valor positivo de lo que deseamos, hace de lo aparentemente bueno algo malo. Si Nietzsche creía ver en el cristianismo la causa de este proceso, Scheler apuntará hacia la moral burguesa como la gran responsable de haber transformado nuestra moralidad, de convertirnos en seres incapaces de disfrutar lo que hemos trabajado.
Desde una evolución histórica de los tipos de amor -criticando el gran ideal griego del eros, reivindicando el agape cristiano y examinando la filantropía moderna- hasta un concienzudo análisis sobre la formación del resentimiento individual y social, El resentimiento en la moral ofrece la oportunidad de pensar cómo el amor puede tornar en odio, la admiración en envidia y la debilidad en una fortaleza enmascarada.
Edad recomendada: Adultos.
SCHELER MAX
Max Scheler fue un filósofo alemán nacido en Munich en 1874 que desarrolló su labor intelectual en los ámbitos de la fenomenología, la ética y la antropología filosófica. Tras estudiar en diversas universidades germanas, se vinculó al movimiento fenomenológico y exploró la jerarquía de los valores y la vida emocional humana. Ejerció la docencia en centros académicos de Jena, Munich y Colonia durante las primeras décadas del siglo veinte. Sus investigaciones abordaron temas como el sentimiento de simpatía, la sociología del conocimiento y la posición del ser humano en el orden natural. Su fallecimiento ocurrió en la ciudad de Fráncfort del Meno en 1928.