EL REGRESO DE LOS EXILIADOS
El descubrimiento internacional de una gran obra inédita. Ambientada en la decadente Viena de posguerra, una novela sobre el desarraigo, la culpa y la identidad A comienzos de los años cincuenta, Viena, una ciudad en ruinas tras la segunda guerra mundial, se ha convertido en un lugar extraño en cuyas calles se cruzan personas que buscan recomponer los fragmentos de una existencia destrozada por la contienda con otras que no han salido tan mal paradas. A esta ciudad que se levanta penosamente de sus cenizas empiezan también a regresar los exiliados, como Kuno Adler, un científico judío; el oportunista Theophil Kanakis; Marie-Theres, una melancólica adolescente, o Nina y Lorenzo Grein, dos hermanos aristócratas arruinados. Con una precisión y sensibilidad exquisitas, De Waal construye una vívida historia de posguerra, y retrata una Viena degradada por la violencia que intenta recobrar su identidad. Fascinante y trágica, El regreso de los exiliados es un artefacto que captura un momento de la historia de forma tan nítida y atemporal como una fotografía. El hallazgo del manuscrito de esta novela y su publicación en 2013, treinta y dos años después de la muerte de su autora, supuso una restitución necesaria: la de una voz literaria destinada a ocupar un lugar propio en la memoria de la posguerra europea, que hoy podemos disfrutar por primera vez en español.
Edad recomendada: Adultos.
DE WAAL ELIZABETH
Elizabeth de Waal, nacida Elizabeth von Ephrussi en Viena en 1899, fue una escritora y poetisa austriaca. Criada en el seno de una adinerada familia de banqueros judío-austriacos, estudió Filosofía y Derecho en la Universidad de Viena, donde completó su doctorado. En 1928 se casó con Hendrik de Waal y posteriormente se estableció en Inglaterra, huyendo del ascenso del nazismo en Europa Central. Escribió poemas, ensayos y cinco novelas en inglés y alemán, aunque no publicó su obra narrativa en vida. Su novela más destacada, El kit de los millonarios, fue recuperada y publicada de forma póstuma por sus descendientes décadas después de su muerte en 1991.