Hasta el final de la cena yo me sentí perfectamente tranquilo, aunque las pupilas de mi otro comensal comenzaban a centellear extrañamente y a volverse de un azul turquesa totalmente singular. Una vez retirado el cubierto, y todavía en posesión de mi juicio, fui a sentarme al diván, donde me instalé en medio de un estampado marroquí de la manera más cómoda posible para alcanzar el éxtasis. Al cabo de algunos minutos me invadió un embotamiento general. Me pareció que mi cuerpo se disolvía y se volvía transparente. Veía con mucha claridad en mi pecho el hachís que había comido en la forma de una esmeralda de donde se escapaban millones de pequeñas chispas; las pestañas de mis ojos se alargaban indefinidamente, enrollándose como hilos de oro sobre pequeñas roldanas de marfil que giraban solas con una rapidez deslumbrante...
GAUTIER THEOPHILE
Nacido en 1811 en Tarbes, Théophile Gautier fue el más efervescente defensor del romanticismo durante el estreno de Hernani en 1830. Amigo cercano de Gérard de Nerval, crítico de arte y periodista a menudo por necesidad , viajó tanto por Europa como por Oriente y Rusia. Baudelaire consagró su fama dedicándole Las flores del mal en 1857. Murió en Neuilly-sur-Seine en 1872.