EL OFICIO DE VIVIR
Iniciado el 6 de octubre de 1935 durante su encierro por motivos políticos, este diario acompañó a Cesare Pavese hasta el 18 de agosto de 1950, nueve días antes de su muerte, y se convirtió gradualmente en el lugar en el que confiar pensamientos sobre el universo del escritor y del hombre. Amargo, irónico, pocas veces sereno, ofrece al lector una meditación sobre la vida, la soledad, los recuerdos y el arte conducida con un enorme rigor intelectual. Al mismo tiempo, página a página, deja constancia de su incesante desarrollo poético-literario, la evolución, en suma, de un personal oficio de vivir.
Pavese dejó un testamento vital que con el tiempo se engrandece aún más y que como el traductor y poeta Ángel Crespo describía soberbiamente "posee la virtud de los grandes clásicos, esto es, convertir una existencia íntima en algo universal, pues la vida que Pavese escribe en "El oficio de vivir" es la del hombre contemporáneo, el del siglo XX, atado a las dudas y a la angustia permanente, un hombre que pregunta todo el tiempo: ¿pero qué hacemos aquí?" Una de las grandes figuras literarias e intelectuales de la primera mitad de siglo, su carrera como novelista, poeta y crítico contribuyó decisivamente a definir tanto la cultura de la época como la de generaciones sucesivas, entre las que sigue resonando de modo extraordinario el diario en el que destiló una manera única de entender y reflexionar sobre el mundo.
Edad recomendada: Adultos.
PAVESE CESARE
Cesare Pavese nació en Cuneo el 9 de septiembre de 1908, y falleció en Turín el 27 de agosto de 1950. Estudió en Turín, donde se especializó en Literatura Anglosajona y se licenció en Letras. Fue conocido como escritor, traductor y crítico, y contribuyó a la difusión de figuras como Faulkner, Steinbeck y Joyce. Fue lector y consejero de la editorial Einaudi, de la que fue cofundador. Su posición antifascista, que desarrolló en su etapa de director de la revista Cultura, le llevó a ser confinado por mantener correspondencia con un prisionero político, tras lo cual tuvo que refugiarse con su hermana en Serralunga di Crea. Su primera obra literaria fue el poemario Trabajar cansa, si bien luego se centró en la narrativa con obras como La luna y las fogatas. Su frustración amorosa debido a su relación con Constance Dowling y desengaño político lo arrastraron al suicidio, muriendo de una sobredosis de somníferos tras sufrir de varias crisis depresivas. El mismo año de su muerte 1950 recibió el Premio Strega por su trilogía La Bella Estate. Los protagonistas de sus obras son seres solitarios, que son traicionados o resultan ser traicioneros.