EL NUEVO CALVIN Y HOBBES CLÁSICO
El nuevo Calvin y Hobbes clásico, quinto tomo en el proceso de recuperación de la serie Calvin y Hobbes, incluye un arco argumental en el que Calvin se "separa" de su familia y decide huir al territorio del Yukón. Publicado originalmente en 1990, este libro contiene los recopilatorios de Calvin y Hobbes Yukon Ho! y ¡Bichos de otro planeta!, tanto las tiras diarias en blanco y negro como las páginas dominicales a color, así como la historia original Calvin, el elefante.
Esta edición reu?ne las tiras diarias y las páginas dominicales publicadas entre el 24 de mayo de 1987 y el 4 de diciembre de 1988. La edición de Astiberri mantiene la traducción de Francisco Pérez Navarro totalmente revisada e incorpora una tipografía creada a partir de la caligrafía de Bill Watterson.
«Calvin y la ironía de Hobbes confluyen, una vez más, en diálogos inteligentes y un tipo de humor especifico que ejerce como bálsamo y deja poso esperanzador».
Raúl Julián, Mondo Sonoro
Edad recomendada: A partir de 6 años.
WATTERSON BILL
Washington D.C., 5 de julio de 1958 Es el creador de Calvin y Hobbes, una de las tiras cómicas más populares y apreciadas del siglo XX. Watterson dibujó la tira desde su debut, el 18 de noviembre de 1985, hasta el 31 de diciembre de 1995. En 1986, Watterson se convirtió en la persona más joven en ganar el prestigioso premio Reuben al "dibujante más destacado del año" de la National Cartoonists Society. Volvió a ganar el premio en 1988, y también fue nominado para el premio en 1992. En lugar de abrazar la fama que le proporcionó su trabajo a lo largo de los años, solo concedió un puñado de entrevistas, aparecía raramente en público y ha mantenido un estilo de vida muy modesto. Fue igualmente reservado con sus creaciones, a las que nunca permitió que se comercializaran. No había muñecos de Hobbes, ni figuras de acción del Capitán Spiff, ni tazas de café con frases de Calvin y Hobbes. Teniendo en cuenta que todos sus colegas se lucraban con sus creaciones -Charles Schulz Peanuts y Jim Davis Garfield ganaban decenas de millones de dólares al año en la cúspide de su fama-, resulta una actitud tan admirable como desconcertante.