Con la pregunta "¿qué queremos hacer cuando hablamos?", formulada por San Agustín de Hipona a su hijo Adeodato, se inicia El Maestro, una de las más importantes reflexiones acerca del lenguaje que se hayan escrito en la Antigüedad. El diálogo abarca los temas fundamentales de la reflexión actual acerca del lenguaje, incluyendo el cognoscitivo y el metafísico. Cuestiones tales como la referencialidad, la relación entre la palabra y el pensamiento, los usos metalingüísticos del lenguaje, la condición eminentemente dialógica del hombre o la comunicación de la verdad, reciben originales respuestas.
El Maestro no es solamente testimonio de la audaz reinterpretación agustiniana de las filosofías estoica y aristotélica; se trata asimismo de un texto que se proyecta hacia el presente y que encuentra densos ecos en las investigaciones de filósofos como Gottlob Frege, Ludwig Wittgenstein o Paul Ricoeur.
La traducción directa del latín, la detallada anotación y la extensa introducción han estado a cargo del doctor Eduardo Sinnott, profesor de filosofía y de lenguas y literaturas clásicas en las universidades del Salvador y de Lomas de Zamora, quien realizó estudios de Filosofía, Filología Clásica y Lingüística General en la Universidad de Münster Alemania , en la que se doctoró. Sinnott también ha traducido para la colección ColihueClásica las Categorías, la Poética, la Ética Nicomaquea y la Metafísica de Aristóteles.
SAN AGUSTIN
an Agustín, cuyo nombre de nacimiento fue Aurelio Agustín, nació el 13 de noviembre del 354 en Tagaste, en el Imperio romano, y murió el 28 de agosto del 430 en Hipona. Fue filósofo, teólogo y obispo cristiano, ordenado sacerdote en 391 y obispo en 395. Su madre fue Mónica de Hipona y su padre Patricio Aurelio. Es conocido por obras como Confesiones, escrita entre 397 y 398, y La ciudad de Dios, redactada entre 412 y 426. Fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1295 por el papa Bonifacio VIII y su sepultura se encuentra en San Pietro in Ciel d'Oro, en Pavía.