EL IMAGINARIO Y LA SIMBOLOGIA EN LOS SISTEMAS DE DOMINACION
¿Cómo explicar la supervivencia de la especie humana teniendo a la vista sus conductas agresivas con respecto al mismo universo que la contiene? ¿No deberíamos aceptar que la magnificencia del cosmos y la tan terrena humanidad están indisolublemente entrelazadas precisamente a partir de sus contrastes? Empecemos por preguntarnos cómo se sostienen ontológicamente las concepciones políticas y sociales. Luego, intentemos descifrar las maniobras de los sistemas de dominación para filtrar, a través de simbolizaciones e imaginarios en la vida cotidiana, los azarosos rastreos del pensamiento científico a la búsqueda de claves para la inteligibilidad de lo existente. Los sistemas de dominación se caracterizan por la instalación de imaginarios y simbologías que demarcan zonas de resistencia, paréntesis y burbujas a salvo del riesgo de disolución. Y aquí asoma el problema central de la posmodernidad: la proliferación de imágenes instantáneas que cancelan el imaginario al saturar los primeros planos, en tanto que la circulación de consignas empobrece los rituales y las prácticas de simbolización. Este progresivo debilitamiento cognoscitivo se monta sobre la lógica digital y en la estimulación de deseos inagotables, insinuando así una pérdida irreversible de potencia. Si pudiera revertirse la inclinación regresiva hacia la disolución de la especie humana, aflorarían otros imaginarios y otras simbologías. En tal caso, deberíamos atender a las voces de alarma que desde distintos foros están llamando a reducir la incertidumbre y señalan cuáles serían las alternativas posibles. Sin desmedro del fortalecimiento de una formación o red conectiva global, habrá que prever eventuales adversidades, desatadas desde el cosmos o desde la misma conectividad global. Las comunidades humanas deberían tener en sus manos la garantía de la propia subsistencia.
Edad recomendada: Adultos.