Se dice que los jóvenes están llenos de vida. Pero los adultos y los viejos también", dice Sergio Sinay en este libro en el que nos invita a repensar las etapas que constituyen la segunda mitad de la vida. Mientras la vida de los jóvenes es promesa, la de las personas maduras es realidad y experiencia. Pero la madurez y la vejez no se nombran. Como si en el acto de decirlas, asomara una decadencia radical y definitiva. ¿Pero cómo quitarse años sin corroer el auténtico bagaje, el capital de recuerdos y vínculos que fuimos atesorando durante toda la vida? ¿Y cómo cumplir un ciclo existencial con sentido, si nos negamos a vivir las experiencias que lo completan y en las que podemos encontrar el valor y el significado de nuestro aporte a la vida?
En estos tiempos, hay que mantener esa juventud a cualquier precio: un envase en apariencia inalterable en el que se resguarda una emocionalidad y una vida espiritual que ansía restar y no sumar años. Es curiosa esta intolerancia social mientras la medicina preventiva y los buenos hábitos -entre otros factores- colaboran para una sociedad cada vez más longeva.
Pensemos la madurez y la vejez, nos dice Sinay, para pensarnos mejor como individuos plenos. Celebremos los cincuenta, los sesenta, los setenta y más porque son el resultado de haber vivido, con sus luces y sus sombras. Nada menos que de haber vivido y seguir viviendo.
SINAY SERGIO
Nació en Buenos Aires. Es periodista, escritor y conferencista. Se cuenta entre los precursores de la novela negra en la Argentina a través de obras como Noruega te mata, Es peligroso escribir de noche, Sombras de Broadway, Ni un dólar partido por la mitad, Morir en offside y Dale Campeón. Son reconocidos y muy difundidos sus ensayos sobre vínculos humanos y sobre temas sociales y morales, entre ellos La sociedad de los hijos huérfanos, La masculinidad tóxica, La ira de los varones, El apagón moral, Amor sólido en tiempos líquidos y Para qué trabajamos. Es columnista de los diarios La Nación y Perfil, de la revista Sophia online y de otros medios nacionales e internacionales. Sus libros fueron traducidos al inglés, portugués, francés e italiano.