Alguna vez, Leopoldo Marechal confesó que, así como Adán Buenosayres era "una historia de hombres para hombres", El Banquete de Severo Arcángelo era una historia dirigida no a los niños en tránsito hacia la madurez sino a los hombres en tránsito hacia la infancia: un libro que propone "una salida" del laberinto de la existencia, enmascarado en los cánones casi mágicos de la novela de aventuras.
Lisandro Farías es el relator de los preparativos y entretelones de un banquete pantagruélico, organizado por un maquiavélico anfitrión sin escrúpulos. El número de invitados, el lugar geográfico donde sucederá, las infinitas peripecias de organizadores y aspirantes a convidados son tan enigmáticos que hacen de ese banquete un rito digno de una secta iniciática, donde se mezclan elementos de la alquimia, la Cábala, el esoterismo y el cristianismo místico con un humorismo angélico e irresistible, que lleva al lector a determinar por sí mismo si creer a pie juntillas al narrador o desconfiar de las trampas que le tiende a cada paso.
En suma, El Banquete de Severo Arcángelo es un camino hacia la verdad poblado de marchas y contramarchas, por momentos lírico, por momentos hilarante o terrorífico, pero siempre imbuido de la fascinante concepción de la naturaleza humana que hizo de Marechal uno de los protagonistas fundamentales de la literatura argentina.
MARECHAL LEOPOLDO
Leopoldo Marechal nació en Buenos Aires el 11 de junio de 1900 y falleció en la misma ciudad el 26 de junio de 1970. Fue poeta, dramaturgo, novelista y ensayista, además de profesor y bibliotecario. Participó en las revistas literarias de vanguardia de los años veinte y viajó a Europa en varias ocasiones, residiendo en París entre 1929 y 1931. Su obra poética comenzó con Los aguiluchos en 1922 y Días como flechas en 1926. En 1948 publicó Adán Buenosayres, considerada una de las novelas más relevantes de la literatura argentina del siglo XX. Durante el período 1944-1955 ocupó cargos oficiales y su obra quedó relegada por motivos políticos, siendo recuperada décadas después.