Cuando Wollheim publicó la primera edición de su libro, la
pregunta «¿qué es el arte?» se había impuesto entre los
estudiosos de la estética y la teoría del arte, pero también
entre los críticos y, en general, los amantes del arte. La
evolución de la vanguardia había sembrado un notable
desconcierto al romper con las pautas tradicionales de lo
artístico. Cuando Wollheim publicó la edición definitiva, que
presentamos ahora en La balsa de la Medusa, el desconcierto
no solo seguía presente, había aumentado. En la actualidad, la
pregunta sigue latiendo con toda su fuerza. El autor no
pretende contestarla directamente, y así lo dice en las
primeras páginas, sino a partir de las manifestaciones
artísticas, de sus características, la condición del artista,
también la del receptor y la del crítico. Y lo hace en un
riguroso debate con las principales teorías que se han
elaborado, Croce, Collingwood, Wölfflin, Gombrich, Dickie,
etc., y, conviene también decirlo, con un debate riguroso
consigo mismo.