¿Cómo dar cuenta de la emergencia de un campo de conocimientos cuando aún no existe un sistema de prácticas delimitado, un dominio de vida social separado, donde todavía no hay comunidades recortadas ni sitio o territorio científico privilegiado por ejemplo, el laboratorio, la cátedra, entre otros ? En las páginas de este libro nos encontramos con múltiples trayectorias de actores que, desde diferentes procedencias, formaciones de base, intereses y orientaciones valorativas, aportaron a lo que hoy llamamos antropología argentina y latinoamericana. Los hemos caracterizado como americanistas germano-parlantes, sabiendo que con ello no referimos una especialidad, una comunidad científica o un grupo identificable como colectivo taxonómico, sino un espacio que reúne actores cuyas contribuciones e ideas dispares pueden hoy ser integradas a la reconstrucción de los orígenes de la antropología a escala nacional y regional.