Un niño desaparecido...
Junio, 1933. En Loeanneth, la residencia de verano de la familia Edevane, todo está listo para la fiesta de solsticio. Alice Edevane, de dieciséis años y escritora en ciernes, está especialmente ilusionada. No solo ha encontrado el giro argumental perfecto para su novela, también se ha enamorado perdidamente de quien no debe. Pero para cuando llegue la medianoche y los fuegos artificiales iluminen el cielo estival, la familia Edevane habrá sufrido una pérdida tan grande que tendrá que abandonar la mansión y Cornualles para siempre...
Una casa abandonada...
Setenta años más tarde y después de un caso especialmente difícil, Sadie Sparrow -investigadora en Scotland Yard- se encuentra de licencia. Refugiada en la casa de su abuelo en Cornualles, pronto comprueba que estar ociosa le resulta complicado. Hasta que un día llega por casualidad a una vieja casa abandonada rodeada de jardines salvajes y espesos bosques, y descubre la historia de un niño que desapareció sin dejar rastro...
Un misterio sin resolver...
Mientras tanto, en el ático de una elegante casa en Hampstead, la formidable Alice Edevane, ya anciana, lleva una vida tan cuidadosamente planeada como las exitosas novelas policiales que escribe. Hasta que una joven detective empieza a hacer preguntas sobre su pasado familiar en un intento por desenterrar la intricada maraña de secretos de los que Alice estuvo tratando de escapar toda su vida...
MORTON KATE
KATE MORTON es una autora galardonada y bestseller del Sunday Times y del New York Times. Sus novelas -La casa de Riverton, El jardín olvidado, Las horas distantes, El guardián secreto, La casa del lago, La hija del relojero y Regreso a casa- se han publicado en más de 45 países, en 38 idiomas, y todas han sido número uno en ventas en todo el mundo.
Kate Morton creció en las montañas del sureste de Queensland y ahora vive con su familia en Londres y Australia. Es licenciada en arte dramático y literatura inglesa, y soñaba con unirse a la Royal Shakespeare Company hasta que se dio cuenta de que lo que más amaba eran las palabras que la interpretación. Kate todavía siente una punzada de nostalgia cada vez que va al teatro y las luces se atenúan.
Me enamoré profundamente de los libros de niña y creo que leer es libertad; que leer es vivir mil vidas en una; que la ficción es una conversación mágica entre dos personas -tú y yo- en la que nuestras mentes se encuentran a través del tiempo y el espacio. Me encantan los libros que evocan un mundo a mi alrededor, dando vida a sus personajes y escenarios, de modo que el mundo real desaparece y lo único que importa, de principio a fin, es pasar una página más.